Mostrando entradas con la etiqueta galicia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta galicia. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de agosto de 2014

Citas II Por tierras de Portugal y de España

"El ensueño tiene algo de sentimiento, y el sentimiento puede engendrar acción; la idea, no. El calor y el movimiento son transformables el uno en otro; de lo que apenas puede sacarse movimiento es de la luz, de la luz pura y fría, de la luz sin calor, de las ideas recortadas de los pueblos dogmáticos e inquisitoriales, de los conceptos encasillados en credos y programas de que tanto gustan las gentes ahítas de sentido común y envanecidas de su salud y equilibrio mentales, equilibrio estable, como el de una losa tendida. Aun cuando eso fuera luz, y suele serlo de luciérnaga, la luz no hace sino alumbrar el camino -que no es poco-, pero no da fuerzas ni es motor para recorrerle; mejor camina y se abre paso un ciego vigoroso que no un paralítico con ojos de lince y un farol en la cabeza. Puesto a escoger, es de tomar antes el calor oscuro que no la luz fría, y parece como que esos conceptos forjados a lima de retórica tengan el fatal maleficio de helar cuanto tocan."

Extracto de Por Galicia. Miguel de Unamuno en Por tierras de Portugal y de España

lunes, 1 de abril de 2013

Recupera la mirada del niño


Foto: Melódica: Pocos la conocen; menos saben cómo se llama; nadie la toca como Luis.
Luis García Cortizas retratado por Luis Taboada de Zúñiga Juárez (2008)

Sentado en el puerto de mi niñez,
observando las luces del muelle perderse entre la niebla,
río al sentir la música acariciando mis brazos
y comprobando que es amigo ese joven montés que me acompaña.


Como una de esas cosas grandes que no pueden tener sino un origen sencillo, allí estaba Luis apoyado sobre la cocina de leña de su abuela en Cabría Nova, para seleccionar de toda esta maraña de informaciones la historia de aquella madre que con la ilusión de conseguir una videoconsola para su hijo murió de lo que podría llamarse una “sobredosis de agua”.
Qué listo es el Google, escribo “mujer muere” y él me da “por tomar agua”. Obviedades aparte, he aquí la vida una vez más con una desgarradora y tragicómica historia: una madre sacrificada a base de agua por la felicidad que podría aportar a su hijo una máquina.
Ante esta historia parecen quedar claras algunas cosas y, más interesante aún, mostrar cierta dirección en otras ante las que aún se está a tiempo de reaccionar. Por una parte, amiga, aun cayendo en el saco del cómodo consejo a posteriori te diría que en exceso es mortal hasta lo más bueno. Por otra, ¿es ésta la sociedad que queréis? Se va la madre y queda la máquina, pero preguntad a ese niño si la videoconsola le prepara el bocata.

Gracias Luis, hermano, nuevamente por mover la piedra que prende la mecha.

¿Me miras a mí?
Mírale a él.
Se está notando.
Lui Lui