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miércoles, 18 de mayo de 2016

Old Skull

Mientras el Txalao esperaba en un cruce de Weißensee a que el mundo se derribase comenzando por sus amigos, escribió sobre la tierra a ritmo ternario:

El Fantasma de las Fiestas Pasadas
viene por tiii
¡Es Old School!
Y, a pesar de su amarga nostalgia,
¡es cool!

miércoles, 9 de abril de 2014

Andrea's Joker

Andrea enseñándome el arte del pequeño detalle,
aunque sea echándole casi a patadas de mi casa.

Cómo me gusta,
aunque sólo sea para escribir
unas letras.
Cómo me inspira.

Y, luego a luego,
a kién le amarga
la inspiración.

jueves, 27 de marzo de 2014

Guitarras Callejeras; Música de Señoras

Respecto a lo de la música en la calle, quería traerte tres historias berlinesas actuales:

El viernes pasado fuimos al cumpleaños de una francesa y por supuesto nos llevamos los instrumentos aparte de kalimotxo, whisky y flores. Había un FLOW allí que no cabía en las habitaciones, salía por el balcón de aquel último piso y volvía con aires refrescantes. Improvisábamos, las voces bailaban y se entrelazaban como cadenas de ADN. Sí, se me terminaron saltando las lágrimas mientras cantaba con los ojos cerrados, yo es que en esos momentos es en los que me siento realizado.

Cuando volvíamos en el tren el Sr. Fleisch se puso a tocar el djembé. Era tarde, estábamos borrachos, cansados y contentos. Tocaba muy levemente, apenas se le escuchaba. Una señora iba sentada delante nuestro. Parecía asustada pero cuando nos fuimos regaló al Sr. Fleisch, en el mismo tono en el que él había tocado, un bonito "schön".

El domingo Santxo, el artista antes conocido como Ultraniel, fue al Mauerpark (el mercadillo donde venden los vinilos y hacen el karaoke) y allí estuvo tocando con la gente que, como él, viven en los aledaños de la ciudad creativa de Weissensee: jóvenes con inclinaciones artísticas de todos los palos. Era la primera vez que estaban allí todos juntos y el sorprendente, histórico, y majestuoso sol de marzo pintó el telón de fondo que necesitaban para su domingueo. Ellos por su parte lo adornaron con canciones acústicas, cervezas y malabares. Al volver en el tranvía, Santxo se puso a improvisar una canción que le rondaba últimamente por la cabeza. Tras un buen calentamiento la cosa suele fluir bastante bien y el resto entra en la melodía como ondulaciones que mecen tu consciencia, la agitan y la hacen saltar hasta que siente cosquillitas en la barriga, pero no la derriban. Todo debió de funcionar porque, al terminar, una señora les dio 5€ y una sonrisa. Les dijo que le habían recordado a su hijo.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Los LaZieS. Una historia de Rock'n'Roll (II)

La ventanilla del medio camino

Cuando reconoces un idioma bien cuidado,
el disfrute pulido de una expresión,
agradecida y alegre de encontrar
a su madre ausente.

Marrone.

Sus pausas, sus ritmos
y sus melodías.
Y dos coches que recorren la carretera perdida.
Desde la ventanilla del medio camino.

Y la torre,
sin iluminar.

lunes, 30 de septiembre de 2013

København


“Gracias por ser ventana iluminada”

København. Noire Larme

El Blues tras la ciudad bañada por el atardecer.
El Blues “over the Bridge”,
o en el garito del “Ssssssshhhh”.

El Hindú Negro,
que lo mismo se lanzaba por Missisippis,
que se regulaba los volúmenes,
que se los regulaba al idiota barbudo que tocaba después de él.

Una canción fue suficiente para comprobar que eras continente,
no contenido,
idiota barbudo.
O que lo tienes atenazado tras esa esclavitud
que es el “qué dirán”.

A otros les da por el Punk
¿Lo tomas?
¿Lo dejas?
Pues dale ya.

Oi! y viejo Ska
para el Señor del Puente y sus Dr. Martens.
Recojamos unas botellas, no se hable más,
cantemos ya,
¡Me - Tra - Lle - Ta!

La Colombia turca,
las Frikadelle,
las Kartoffla
y el Jazz.

Los daneses cambiarán el mundo
empezando por una tienda de zapatillas deportivas,

o unas clases de baile.

Con el Pogo-Swing de los pequeños saltamontes,
All I need is to look in your eyes.

Cruzando el Báltico,
en algún punto entre Gedser y Rostock,
sólo pienso en ti
y en las palabras más acertadas para describir
la contradicción instaladrada en mí.


jueves, 8 de agosto de 2013

Cadencia de pedaleo

He de pedalear para no caer, si no hay movimiento no hay equilibrio.

Pero necesito saber que el lugar hacia el que pedaleo no será ya conocido porque, si no, perderé las ganas de pedalear.

Y si no pedaleo muero, sé que será el final.
Cuando no haya ninguna motivación mi cuerpo simplemente morirá.


Por eso es un reto constante el buscar esas razones, una suerte de movimiento.
Pero entiéndelo bien. Hay que disfrutar, aunque no sólo en esto consiste, hay que sentirse vivo.

Estos impulsos de pasión desesperada por la vida los he tenido desde hace muchos años.
Y creo que sé por qué es.

La vi.
La vi de cara, la vi de cerca y estaba todavía en edad tierna.
Eso te cambia la vida inevitablemente
y mi vida es como un puzle cuyas piezas van apareciendo y encajando a lo largo de los años.
Tengo la impresión de que sólo seré capaz de contemplar la imagen entera cuando todas esas piezas hayan encajado y yo haya alejado lo suficiente la perspectiva para poder contemplar toda la imagen.

Entonces sabré que ha llegado mi hora.


*Las cosas no tienen por qué ser así, considera al suicidio una liberación, no le tengas miedo, está ahí para servirnos. Si ya no merece la pena vivir, siempre te puedes suicidar, me parece un pensamiento bastante alentador.

viernes, 28 de junio de 2013

Al Este del Edén

Foto: El Diario de un Cinéfilo
http://diariocinefiloclasico.blogspot.de/2012/11/al-este-del-eden-1955.html
Querido Ultraniel:
Quizás tengamos que aceptar el mal,

admitir su gran humanidad.

Saber que nos acompañará.

Que nos pertenece,
tanto como nosotros a él.

¿Parece que hablo de una mujer?


¿Me miras a mí?
Mírale a él.

Al Este del Edén.
Elia Kazan, 1955

lunes, 29 de abril de 2013

Las frases del Randy


Un martes por la tarde, a través de la ventana del tranvía y mientras observaba el reloj de la estación de Prenzlauer Allee antes de ir a grabar unas vieiras para los LaZieS, se me ocurrió una de esas frases que tanto le gusta difundir a mi estimado amigo Randy a través de las redes sociales:

“La realización de mi vida ha de ser la cristalización de mi educación.”

La del libro y la de las familias. En casa y fuera. La de las hostias* gordas, de cuando me juré que no volvería a pasar.

Y volvió a pasar. Y de nuevo apretando los dientes aprendí. Todavía vinieron otras muchas con diferentes decorados pero en esencia iguales.

Hasta que por fin aprendí, a reírme de mí.

Me amo, me odio. Pero, qué hostias*, lo disfruto.

HOSTIA


*Mi razón para no decir hostia se basa en el respeto a las personas a quienes les afecta. Pero digo que está bien el preocuparse del porqué. Es tan sólo una palabra, ¿por qué no podemos utilizarla? Diría que por lo que significa: algo así como cagarse en Dios, una falta de respeto. Pues eso, nos piden que respetemos una palabra para demostrar que podemos respetar. Pero es tan…
Sólo una palabra.

jueves, 17 de enero de 2013

El Berlín Blanco (I)


Por las calles de Berlín conduce tranquilamente su melena blanca y a sus clientes el bueno de Siegbert.
Te voy a contar la relación entre Siegbert, España y mi compañero de piso, Sven.
Esa relación evidentemente soy yo, pero deja que te amplíe la situación.

                                           Foto: Taxi Berlinois, por _Tophee_

Martes, 18 de diciembre de 2012. 05:30h.
Mierda, ya puedo correr o perderé el avión. Cierro la maleta con un peligrosamente extraño y quebrado tono de cremallera, agarro el asa y salgo corriendo sobre la nieve derretida. Ahí está, justo en frente la única posibilidad de llegar a tiempo: un taxi.

Trato de pasar al asiento del copiloto (tengo el colegueo fluyendo por las venas). Está lleno de cosas, entre ellas un portátil. Paso al asiento trasero. Me hace una broma, no la entiendo y tampoco me importa. A partir de ese momento sólo hay dos imágenes importantes para el cerebro: los números que marcan la hora y el horizonte frente al taxi: tan inalcanzable... ¿Por qué hay tanto semáforo en rojo? ¿Por qué va este tío tan lento?

Bueno, en realidad hay otra cosa que también me preocupa: no tengo dinero. Así que también debo pensar acerca de la mejor forma de salir de la complicada situación en la que me estoy metiendo kilómetro a kilómetro. Por suerte, y a decir verdad, no es la primera vez que lo hago. Ya me ocurrió en España en circunstancias muy similares y, como en aquella, decido esperar hasta llegar a mi destino. Si estoy ahí dentro es precisamente porque estoy desesperadamente  necesitado por llegar.

Berlín - Madrid - Berlín
En Berlín Siegbert me cuenta que ha estudiado Periodismo (dulce distopía, "¿el destino se burla de mí?") pero que está contento con su ocupación actual porque le permite conocer a mucha gente interesante. Se ha adelantado a la pregunta refleja. Yo encuentro la combinación muy jugosa, de alguna forma se me antojan profesiones bastante similares.

En Madrid, atravesando el túnel bajo la Plaza de Castilla, escucho que hago muy bien yéndome, que España está muy mal. Realmente, en ambos casos me importa poco la cosa, qué le vamos a hacer, estoy pendiente de otras.

 El destino, al fin. Una vez arribados, Madrid primera parada, le pido al taxista que me pare frente a un cajero cercano para sacar dinero. Es mentira, no traigo la tarjeta. Me he dado cuenta a mitad de camino al tocarme disimuladamente el pantalón. No me queda más remedio que fingir breve y burdamente que saco dinero, volver hasta el taxi que encierra mi mochila y afrontar mi destino.

- No te puedo pagar. Y tengo mucha prisa por llegar a un examen al que llego extremadamente tarde.
Dame tu número de teléfono, te llamo al salir y te pago. Te doy mi palabra y de eso es de lo que vivimos los periodistas. Además, no vivimos lejos.

Ya tengo la mochila en la mano. Me mira escondiendo por obligación toda la simpatía que me ha mostrado durante el camino. Me pide el DNI.

¿Le miento?


Continúa la historia: El Berlín Blanco (II)

miércoles, 31 de octubre de 2012

Escrito en las paredes

La noche llega.
Optas por quedarte en casa
¿o te sumerges en ella?

Una pequeña decisión
puede cambiarte la vida.

(Corre, Lola, corre)

Que sea para mejor.

domingo, 21 de octubre de 2012

Los LaZieS (by Chalao)

Ya me estoy cansando, no se deciden a difundir sus últimas grabaciones.
A raíz de una historia que les llegó a través de Bang, se debaten entre una licencia Creative Commons o registrar sus canciones en la GEMA.


Resulta que un rapero amigo suyo le contó a Bang que en un programa de televisión habían utilizado sus canciones sin decirle absolutamente nada y, lo que es peor, sin que él percibiese beneficio alguno. Esto ha vuelto desconfiados a Marrone y a Bang que ya dudan de la efectividad de la bien intencionada, pero quizás demasiado blanda, licencia Creative Commons. La GEMA es la sociedad mayoritaria en la gestión de derechos de autor de Alemania, como la SGAE en España pero menos salpicada por la corrupción y, por lo tanto, con más poder. Tanto como para bloquear en Youtube cualquier vídeo que consideren que vulnera los derechos de autor. Algo estúpido, por otra parte, ya que mayoritariamente bloquean vídeos de canales oficiales que seguramente están ahí para promocionar a los artistas. Si el internauta no los puede ver, tú me dirás qué promoción se está haciendo. Además de que el internauta termina viendo el vídeo a través de cualquiera de sus réplicas no oficiales.

En fin, es una buena ocasión para saber algo más de estos soplagaitas. Lo que sí os puedo decir es que esas nuevas canciones son: Cervello, Sex Time, The Night y de The Western Side of the World, no necesariamente en este orden.
Voy a liberar al Barón.

¿Qué opinas tú?

viernes, 31 de agosto de 2012

Los LaZieS. Una historia de Rock'n'Roll (I)

Il Esperpento della vita

La luna parecía una galleta mordida a través de la ventana de su habitación en el barrio de Friedrichschain. Marrone, fundador y líder de los LaZieS, ha estado de vacaciones en Sicilia y acaba de grabar cuatro nuevas canciones para su último EP "The Western Side Of The World". Suena bien, ¿eh? Pues espera, que la realidad tiene muchos matices.

Hace dos semanas apuraba, como una de esas cannas que tanto le gusta fumar, sus últimos minutos en el estudio antes de un vuelo que perdería. Que perdería por culpa de...

¡Músculo a la batería!

El buen tempo de Músculo entre los tambores y platos no se aplica a su vida diaria y su hora de retraso provocó que Marrone llegase 15 minutos después del cierre de puertas del vuelo Berlín-Praga. Tuvo que coger así un tren y tener sólo media hora para llegar al aeropuerto de la capital checa. Hizo este recorrido en taxi y sin respiración. Una vez pudo tomar aire frente al mostrador de la aerolínea, y al fin junto a su querida Blondýnka, comprobó que le faltaba algo importante para viajar. No le habían devuelto el carnet de identidad que dejó como fianza la última vez que ensayó como batería de Chalaos en la Noisy.

Según se mire, no se lo devolvieron o él tampoco se acordó de pedirlo. El caso es que Blondýnka, esa imponente checa de metro noventa, no tenía más remedio que partir hacia Sicilia sin él. Mientras ella sobrevolaba Europa, su hermano llevaría a Marrone hasta el primer pueblo tras la frontera alemana. Era imposible coger el tren o el autobús hacia Berlín porque al cruzar de un país al otro, y a pesar de ser ambos estados pertenecientes a la Unión Europea, Marrone cuenta que revisan los dni's y pasaportes a los viajeros que llegan desde la República Checa. "Con total seguridad te lo piden en el autobús y es más aleatorio que te toque en el tren". Pero quién se la juega, arriesgándote a que la policía te retenga y le dé el toque final a unas vacaciones ya de por sí bastante "tocadas".

Una vez en el primer pueblito de Alemania, Marrone cogió el tren hasta Berlín (Este, por cierto), se tumbó dos horas y se fue para el aeropuerto donde finalmente pudo coger su billete a Sicilia. Allí le esperaría una semana de días soleados y vestigios de una cultura sobrecogedora. Pero le han vuelto unos dolores en el culo. Comió no sé qué cosa caducada y ahora... Ahora está jodido.

Definitivamente no se le puede acusar de ir de víctima, son muchas cosas. Yo le digo que "take it easy", que ha estado dos semanas de vacaciones en Sicilia y que acaba de grabar cuatro canciones con un sonido realmente bueno, que la cosa no está tan mal. Aunque he de reconocer que, en las primeras mezclas que hemos escuchado juntos, su voz me ha parecido más apagada que en los dos EP's anteriores (Angela Merkel Jugend; Bella Ciao). Mañana volverá a grabar algunas voces. Veremos qué tal se le da.

Crudas noches. O no.

jueves, 9 de agosto de 2012

Gárgolas

Noche de tejados, sabor mediterráneo y literatura comunista.


Como gárgola sobre el tejado te acercas a tocar el cielo de la noche de julio. La vieja torre de la televisión destaca en el tapiz de fondo. Casi todos los edificios cuentan con cuatro plantas y quedan por el camino casi a la altura de tus pies. T, tu ex-jefe, te habla desde el lado izquierdo. Es quien te ha invitado allí, la otra gárgola que divisa desde la imponente atalaya la vieja Berlín.

T habla de cómo legitimamos la explotación en China al introducir sus baratos productos en nuestro circuito comercial. De si hemos de devolver todas nuestras deudas, pagar a nuestros padres la cuenta de lo que les costó nuestra crianza. De que continúa habiendo multimillonarios y paraísos fiscales que albergan sus fortunas para no tener que contribuir a los impuestos en sus países de origen. De su convencida idea de que el 80% de la costa española está destruida. De lo que se disfrutan las tormentas nocturnas en ese tejado acolchado al que hemos accedido por una trampilla.

Si hay algo que le guste a esta gárgola de las ciudades son sus tejados, caminar sobre ellos con la gracilidad de los deshollinadores de Merry Poppins, o como lo hacen los gatos.

Pero podría destacar la pasta cuyo sabor se describe como mediterráneo por su mezcla de sardinas, atún y limón sobre algo de tomate. O la botella que la acompaña del mejor de los vinos baratos del KAISER’S, el supermercado y no la bodega de Wilhelm II. Ese vino sirve para saciar la sed de media hora de vuelo en bicicleta.

Sin desmerecimiento alguno, podría destacar también cualquiera de los momentos en los que se echa mano de un libro y se repite, casi en cuatro idiomas, lo que ahí está escrito. Buenas citas, sí señor. De las que, un miércoles por la noche subido a la atalaya recuerdan, por si se había olvidado, que: Berlin ist geil.



“Das Bewußtsein spiegelt sich im Wort wie die Sonne in einem Wassertropfen”

L. S. Wygotsky

“La conciencia se refleja en la palabra como el Sol en una gota de agua”